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Cajón desastre

HOMENAJE

HOMENAJE

Esta foto quiere ser un pequeño homenaje a una gran actriz, la incomparable Barbara Stanwyck, una mujer que supo ganarse el respeto y la admiración personal y profesional del público y, lo que es más difícil, de sus compañeros, que supieron reconocer su talento, su generosidad y su buen hacer dentro y fuera de los platós. Mi admiración y mi profundo respeto a través de estas líneas hacia una de las actrices más grandes que ha dado el cine.

Sean Connery, sir, tercera entrega.

Sean Connery, sir, tercera entrega.

Una risa abierta diferente a la sonrisa irónica característica de Connery. Supongo que es la broma del sombrero lo que le induce a reir. En cualquier caso, denota un sentido del humor algo distinto del que esperamos al percibir el puntito irónico de su mirada y su sonrisa. Adorable en ambos casos.

Sean Connery, sir, segunda entrega.

Sean Connery, sir, segunda entrega.

Me gusta esta imagen porque el gesto de Connery confirma la inmejorable opinión que se han formado de él cuantos compañeros y compañeras de rodaje ha tenido, y que es absolutamente contraria a la que se han empeñado en difundir algunos medios de comunicación, interesados sabe Dios por qué motivos, en hundir la reputación de compañero generoso y hombre amable que se ganó entre quienes compartieron trabajo con él. Aquí vemos un ademán tierno del actor, una caricia  en el pelo de Ursula Andress durante un descanso del rodaje de "Dr. No". ¡Quién fuera ella!

RELATO DE UN NAÚFRAGO: La angustia, palabra a palabra.

RELATO DE UN NAÚFRAGO:  La angustia, palabra a palabra.

Impresionantes la precisión y minuciosidad con la que el autor va describiendo la supervivencia física y emocional de Luis Alejandro Velasco. Cada acción, cada sensación y sentimiento desmenuzados por el sabio quehacer con las palabras de un García Márquez dominador absoluto del léxico y la sintaxis.

La extensión del título completo, una ironía: RELATO DE UN NAÚFRAGO QUE ESTUVO DIEZ DÍAS A LA DERIVA EN UNA BALSA SIN COMER NI BEBER, QUE FUE PROCLAMADO HÉROE DE LA PATRIA, BESADO POR LAS REINAS DE LA BELLEZA Y HECHO RICO POR LA PUBLICIDAD, Y LUEGO ABORRECIDO POR EL GOBIERNO Y OLVIDADO PARA SIEMPRE.

Sean Connery, sir, primera entrega.

Sean Connery, sir, primera entrega.

Como no se puede decir nada nuevo sobre Sean Connery, y loar su talento indiscutible es reiterativo hasta la exasperación, propongo a mis lectores un juego: hagamos extensos pies de foto para las imágenes que aparezcan en cada artículo.

Da comienzo el juego:

Elegancia, prestancia, apostura, belleza varonil, sonrisa enigmática y mirada irónica, combinación irresistible a la que se añaden extras como el espectacular coche y el impresionante paisaje. Una de mis fotos favoritas. 

LA NOCHE NOS ATRAPA

LA NOCHE NOS ATRAPA

Siguen la noche y el juego. El día siguiente lo es de trabajo y el sentido común pone fin a la diversión:  pagan sus consumiciones, devuelven la baraja y se marchan a casa. Ha sido una buena noche, una noche divertida y alborotada que han disfrutado juntos y a tope. Se van, no les queda otro remedio, pero lo hacen alegres y satisfechos y eso es algo que llevan ganado, algo que nadie puede ya quitarles.

Ángel había bajado el coche y dejó primero a Paula en casa, después a Ana, a Carmen luego y por último a Marta, su novia. Trayecto movido: Ángel no ha parado de hacer de las suyas; y sus compañeras, de intentar impedirlo; esfuerzo inútil: el conductor manda siempre.

Efectos ópticos: LENTITUD DE MOVIMIENTOS

Efectos ópticos: LENTITUD DE MOVIMIENTOS

Gira la espiral cuando la miras (¿o no gira?) ¿Es o no es: ¿círculo?¿espiral?? Ambivalencia gráfica o simple engaño.   

UNA AVENTURA DIFERENTE

UNA AVENTURA DIFERENTE

- Fanta es lo mejor para tener buena voz- (Amanda pensaba siempre en cantar)

- Si tu canario no canta, dale de beber Fanta- le contestó María José con rápido ingenio.

- Pepsicola es lo que mola- dijo Beatriz con un ligero tono chulillo.

El recreo pasó muy deprisa; pero las clases, especialmente las de la tarde, se hicieron interminables.

Rocío, Luisa y Raquel tenían un problema: el lunes empezaban los exámenes, iban a necesitar todo el tiempo para estudiar y no les quedaría mucho para escribir. Contaban con dos días antes de la gran carrera, que eso eran para ellas las temporadas de exámenes; debían aprovecharlos al máximo.

Decidieron que aquel día no perderían el tiempo en merendar y se pondrían a trabajar directamente en cuanto llegaran a casa de Raquel. Efectivamente, a las seis en punto empezaron a escribir y no interrumpieron para nada su labor, salvo para pensar qué contar o cómo hacerlo. De vez en cuando se oía una risilla de Luisa, que veía a sus personajes actuando ante sus ojos, metidos en un lío muy gracioso. Los detectives de Rocío habían encontrado una pista que parecía ser buena, pero ahora el problema para la autora era decidir si realmente los conduciría a la solución o si hacerles equivocarse otra vez y dejar que el caso se resolviera como por casualidad. Raquel lo tenía ese día más fácil: la tirana Elba, malvada y perversa, iba a viajar hasta la estrella del príncipe Tan para establecer un acuerdo con él, aunque sus verdaderos planes eran derrocarlo y coronarse princesa de X-25.

A las ocho, Luisa dejó a sus chicos escondidos en su Refugio del Árbol Grande; Rocío, a sus detectives conduciendo por una carretera solitaria camino de una casa apartada; y Raquel, a Elba y sus dos guardias de confianza repasando el plan secreto para derrocar a Tan;  y dieron por finalizdo su trabajo aquel día.

Tantas ganas tenían de ver acabadas sus historias, que el sábado se reunieron ya por la mañana para volver a reunirse por la tarde. Sus amigas estaban asombradas.

- Hija, dejadlo un rato- tuvo que decirles Mari Carmen cuando ya llevaban un par de horas de la mañana trabajando.

- Luego, luego, yo ahora no puedo- dijo Rocío, que estaba inspirada.

 Como todo tiene un límite, también su capacidad de trabajo lo tenía y estaban llegando a él, así que a mediodía, quizás algo más tarde, dejaron sus historias y bajaron al jardín para jugar un poco. Tanto se entretuvieron jugando, que sólo les quedó media hora para escribir antes de la comida.

- A las cuatro subimos- anunció Rocío al despedirse.

Eran las cuatro y media cuando Luisa y ella llamaban a la puerta de su amiga. Sin perder un minuto, se encerraron las tres en el pequeño cuarto de trabajo y pusieron bolígrafo a la obra.

Los jóvenes naúfragos de Luisa hacían planes para huir de la isla mientras esperaban el momento adecuado para abandonar el Árbol Grande; Rocío condujo a sus detectives hasta la casa apartada y, tras hacerles pasar a ella, los enfrentó a un mayordomo misterioso con cara de palo; Raquel buscaba el modo en que el príncipe Tan pudiera darse cuenta de las perversas intenciones de Elba.

Cuando se cansaron de ecribir, Mari Carmen les llevó una rica merienda y después les propuso un juego que las chicas aceptaron y en el que participó ella también. El tiempo, con tanta diversión, pasaba muy deprisa, tanto que, al terminar el juego, sólo les quedaba una hora para escribir antes de que Rocío y Luisa tuvieran que marcharse. Fue un hora poco productiva, porque Raquel no encontró el modo de poner al corriente a Tan de las intrigas de Elba; los naúfragos de Luisa no pudieron abandonar el refugio y Rocío no era capaz de concentrarse en su historia.

El domingo no hubo reunión, las chicas de sexto pasaron el día estudiando como locas para el examen del lunes.

Toda la semana iban a tenerla ocupada; algún día incluso con más de un examen. Rocío, Luisa y Raquel se sentían fastidiadas, no les apetecía interrumpir su labor literaria, con la que estaban tan entusiasmadas. Una semana les parecía mucho tiempo.

Las tres tenían la firme intención de reanudar la tarea una vez concluidos los exámenes. Pasó la semana y la siguiente trajo nuevos impedimentos para ello: trabajos de grupo, añadidos a los deberes de costumbre.

El correr de las semanas de inactividad forzosa fue haciendo disminuir la fiebre literaria de las tres chicas y aparecer nuevos entusiasmos.

Sus sesiones no volvieron a reanudarse y los naúfragos de Luisa nunca abandonaron la isla; el mayordomo no dijo todo lo que sabía a los detectives de Rocío; y Elba jamás llegó a coronarse princesa de X-25.

Mari Carmen no volvió a divertirse con las reuniones ni con las lecturas; pero aquellos días, mientras intentaban contar historias, las chicas habían disfrutado mucho, habían vivido una aventura diferente.

                                                                                                                                                                                                      FIN

17 de Enero de 1991

"EL CÓDIGO DA VINCI" o la saturación

Ayer mismo terminé de leer (más bien de devorar) "El código Da Vinci". Aún estoy intentando procesar la sobrecarga de información que he recibido de ese montón de páginas llenas de misterios, claves, códigos, sociedades secretas y no tan secretas, conocimientos artísticos, crípticos y realidades documentadas para ambientar convenientemente una trama que había de resultar verosímil hasta conseguir que el lector se plantee si está leyendo una novela, un documento histórico novelado, una mezcla de ambas cosas o qué es lo que realmente ha seguido con avidez. Porque un valor indiscutible de esta obra es su capacidad para enganchar al lector desde el primer momento, como indiscutible es la verosimilitud entendida como valor literario. Ahora mismo no estoy en condiciones de realizar una crítica o comentario literario, no sé si he leído tan ávidamente una buena novela o sólo una narración apasionante pero realizada con técnicas que no pasan de trucos fáciles. Emplazo al posible lector de este artículo a una nueva entrada en la que me comprometo, una vez repuesta de la impresión, a realizar el mencionado comentario crítico.

Lo que si es cierto, en cualquier caso, es que esta obra no deja indiferente a nadie.

"R de rebelde": Hola de nuevo, Kinsey Milhone.

"R de rebelde": Hola de nuevo, Kinsey Milhone.

Una entrega más de la serie ABECEDARIO DEL CRIMEN, obra de la escritora norteamericana Sue Grafton. Una vez más, Kinsey Milhone se enfrenta a situaciones límite y a intrigas peligrosas, y sale victoriosa de todo. Tan amena como las precedentes, a ratos divertida, a ratos emocionante, otra novela policíaca bien escrita, entretenida y, para los seguidores de la serie, entre los que me cuento, otro encuentro con una de las detectives más particulares y humanas del panorama literario. Recomendable para pasar buenos ratos.

Efectos ópticos: AMBIVALENCIA GRÁFICA

Efectos ópticos: AMBIVALENCIA GRÁFICA

¿VERDADERO O FALSO? VERDADERO, FALSO.

Efectos ópticos: LOS OJOS ME HACEN CHIRIVITAS

Efectos ópticos: LOS OJOS ME HACEN CHIRIVITAS

Sí, claro que sí. Esta vez, a todos nos harán los ojos chirivitas viendo aparecer y desaparecer los pequeños puntos blancos que marcan la intersección de líneas y delimitan los vértices de los cuadrados. Un poco mareante, ¿no? Biodramina y a por ello, a descubrir el misterio.

Nostalgias televisivas: COSAS DE CHICOS

Nostalgias televisivas: COSAS DE CHICOS

Pues sí, para quien no lo reconozca, éste es Mark Hamill, el requetefamoso Luke Skywalker de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. A algunos les extrañará verlo en esta sección, pero no a los que guarden memoria televisiva de aquella serie norteamericana en la que Hamill interpretaba a Doobey, el hijo segundo de una familia de cuatro, huérfanos de madre y con un padre que nunca estaba en casa y no se ocupaba más que de sí mismo. No recuerdo el día de emisión, sí recuerdo que la pasaban por la tarde, dentro de la sesión infantil. Mark Hamill era el chico atormentado por la orfandad y el abandono paterno, el adolescente torturado que despertaba ternura y ganas de mimarlo. ¡Lo que hace el tiempo...!

UNA AVENTURA DIFERENTE

UNA AVENTURA DIFERENTE

No les quedó otro remedio que resignarse, aunque escribir era más divertido.

El martes tampoco pudieron reunirse: los deberes de Francés, Lenguaje y Naturales tuvieron la culpa.

Por fin el miércoles celebraron una nueva sesión. Después de ver "Espacio 1999", se metieron en el cuarto de estudio y pusieron manos a la obra.

- ¿Caverna se escribe con be o con uve?- preguntó Luisa.

- Con uve- respondió Raquel muy segura.

Pasó un minuto antes de una nueva interrupción.

- ¿Revólver cómo se escribe?- consultó Rocío.

- Pon pistola- sugirió Luisa, sin ganas de quebrarse la cabeza.

Rocío escribió "pistola". Dos minutos más y ahora interrumpió Raquel:

- Se me ha ocurrido un título.

- ¿Cuál?- se interesó Rocío.

- "Elba, tirana cósmica"

- Suena bien- aprobó Luisa.

Antes de que pudieran darse cuenta, se había hecho hora de terminar.

Al día siguiente quedaron fijadas las fechas de examen que faltaban por establecer. Ya sólo quedaban cuatro días antes del primer ejercicio. La tarde del jueves tuvo lugar la novena sesión de trabajo. Rocío estaba de mal humor, sus detectives no encontraban al culpable porque ella no sabía cómo hacerlo, se había embrollado tanto que ahora había perdido algunos cabos de la trama y no conseguía recuperarlos. A Luisa no se le ocurría ninguna otra aventura para sus jóvenes náufragos. Sólo Raquel parecía estar en fomra mental y escribía y escribía sin levantar la cabeza ni prestar oído a las quejas de sus compañeras. Pero de repente dejó de escribri, puso cara seria y dijo con rotundidad:

- Ya no sé qué más poner.

Esas palabras sirivieron para dar por finalizada la tarea del día.

El viernes tuvieron una clase de Lengua muy divertida: para explicarles la lección sobre el lenguaje publicitario, don Higinio estuvo haciendo eslóganes de lo más chistoso y les puso unos ejercicios consistentes en idear otros que fueran originales. Tanta gracia les hizo aquello, que dedicaron el recreo a realizarlos.

LA NOCHE NOS ATRAPA

Ana propone jugar al asesino. Marta y Paula no conocen las reglas y Ángel, Carmen y Ana intentan explicárselas interrumpiéndose unos a otros, hablando todos al mismo tiempo e incluso contradiciéndose. En medio de tal confusión, Marta trata de imponer orden.

- Bueno, que lo diga uno solo, porque así no nos aclaramos.

Ana toma la palabra.

- Se reparte una carta a cada uno. El que tenga el as de oros es el asesino; tiene que guiñar un ojo a alguien, y ése es el muerto; al qeu le toque el rey de oros es el policía y tiene que descubrir al asesino. Ah, cuando alguien vea que le guiñan el ojo tiene que decir "muerto". La carta no te la tiene que ver nadie, claro. Está muy bien, porque acaba mirándose todo el mundo con ojos de lobo y muertos de risa.

Van a probar. Marta baraja y reparte. Con mucho cuidado de no dejársela ver,  cada uno levanta su carta y la mira. Empiezan a mirarse unos a otros con fijeza y apenas pueden contener la risa. Por fin se oye:

- Muerta.

Pero han sido dos las voces. Lo que empieza ahora es el desconcierto. ¿Quién ha matado a Paula? ¿Quién es el asesino de Carmen? ¿Ha hecho trampa el asesino? ¿Una de las dos víctimas no lo es? Ángel descubre su as de oros y se encara riendo con Paula.

- Pero si yo he matado a ésta- dice señalando a Ana.

- Si Ana me ha guiñado el ojo- protesta Paula.

- Conque me lo ha guiñado a mí...- rectifica Carmen.

- Yo que voy a guiñar el ojo a nadie, lo que he hecho ha sido parpadear- aclara Ana.

- Y no has visto que te lo guiñaba yo- concluye Ángel.

Marta hubiera tenido muy difícil su labor de policía con el lío que han formado: una muerta que no sabe que lo es y dos presuntas víctimas que creen serlo de la verdadera.

Se han reído tanto con este primer intento que deciden jugar otra vez.

 

HABÍA PERDIDO LA PAZ, PERO A RATOS ENCONTRABA ALEGRÍA. NO ERA FELIZ, PERO OLVIDABA A RATOS SU TRISTEZA. NUNCA HABÍA PERDIDO SU CAPACIDAD DE REÍR. Y RIENDO RECUPERABA A VECES PARTE DE SÍ MISMA, LA PARTE DE SÍ MISMA QUE ÉL LE HABÍA ROBADO. ÉL LE HABÍA HECHO ENTRAR EN UN TORBELLINO IRREVERSIBLE: YA NUNCA PODRÍA SER LO QUE FUE, NO PODRÍA NUNCA RECUPERARSE, HABÍA CAMBIADO, ERA OTRA, ERA ABSOLUTAMENTE OPUESTA A LO QUE FUE, Y NO PODÍA ASUMIRLO. ÉL ERA UNA FRONTERA EN SÍ MISMA: ANTES DE ÉL, DESPUÉS DE ÉL. A VECES LO ODIABA POR ELLO Y SE SENTÍA INCAPAZ DE PERDONARLO.

SE SENTÍA JUZGADA, DESPRECIADA, INCOMPRENDIDA. SE REBELABA, SE ENTRISTECÍA, SE DESENTENDÍA Y SE AFERRABA AL BUEN HUMOR PARA SALVARSE DE LA DESESPERANZA Y DE LA AMARGURA. SÓLO ERA UNA PERSONA NORMAL CON LOS MISMOS SENTIMIENTOS Y DESEOS QUE LOS DEMÁS. ¿ERA ESO TAN DIFÍCIL DE ENTENDER? ¿NADIE IBA A SER CAPAZ DE DARSE CUENTA? TODA LA CULPA ERA DE ÉL. LO ODIABA, LO ODIABA, LO ODIABA.

 

UNA AVENTURA DIFERENTE

UNA AVENTURA DIFERENTE

- ¿Habéis terminado los bocadillos?- le respondió preguntando su madre.

Ante la respuesta afirmativa de su hija, Mari Carmen apareció con una caja del dulce solicitado.

- ¿Cómo vais?- se interesó por el trabajo de las chicas.

- Yo llevo tres capítulos- informó Luisa con alegría.

- Yo voy pachín-pachán- dijo Rocío haciendo girar la muñeca.

- Yo estoy terminando el segundo capítulo.

- Pues seguid, seguid. Y cuando hayáis terminado me los leéis

Cada vez que Mari Carmen las animaba de esa forma, la imaginación de las muchachas se ponía en marcha como por arte de magia, igual que si hubiera formulado un conjuro. De modo que al finalizar la jornada, Luisa casi había acabado su quinto capítulo, Rocío opinaba que ya iba bien y Raquel estaba muy contenta porque se le había ocurrido una nueva intriga para su cuento espacial.

El domingo se tomaría vacaciones y no reanudarían el trabajo hasta el lunes, después de "Islas perdidas", por supuesto. Antes de eso tenían que ir al colegio y hacer los deberes del día.

Y llegó el lunes, transcurrió la mañana, asistieron a las clases de la tarde y tuvieron que desconvocar la reunión porque les habían puesto deberes de Lenguaje, Sociales, Matemáticas y Religión, y no iba a darles tiempo para hacer otra cosa.

- Mañana nos juntamos otra vez- dijo Rocío hablando también por sus dos compañeras.

UNA AVENTURA DIFERENTE

UNA AVENTURA DIFERENTE

Después de dar buena cuenta de la merienda, le leyeron lo que llevaban escrito.

- Muy bien, están muy bien; hala, seguid, a ver si lo termináis- animó a las chicas.

El nuevo estímulo aumentó sus ímpetus y aún tuvieron fuerzas para trabajar una hora más, esta vez no leyendo, sino escribiendo lo que les dictaba la inspiración. Transcurrida esa hora, dieron por concluida la tarea del día.

El viernes fue, solía serlo, un día alegre: último día de clase, promesa cierta de fin de semana.

Para Raquel, Luisa y Rocío podía ser un fin de semana especial.

Después de pasar la mañana del sábado jugando con sus amigos del barrio a "Espacio 1999", la serie televisiva de los miércoles, utilizando estabilizadores estropeados de televisor como computadoras, y representando aventuras extraterrestres, Raquel recibió aquella tarde en casa a sus colegas literarias. Llegaron éstas a las cinco y media, dispuestas a aprovechar al máximo una tarde más larga  que las habituales.

- No se me ocurre nada- se quejó Rocío tras una media hora de trabajo.

- A mí tampoco- coincidió Raquel.

Luisa ni s¡quiera levantó la cabeza: estaba tan enfrascada escribiendo que no las había oído. Al cabo de un rato, también a ella empezó a fallarle la inspiración. Era el momento adecuado para descansar un poco y merendar.

- Mamá, ¿hay rosquillas?- preguntó Raquel.

"Una mujer difícil", una novela fácil.

"Una mujer difícil", una novela fácil.

El título de este artículo hace referencia a la fácil lectura de esta extensa novela. Es una obra amena, que trata diversos temas, al parecer recurrentes en el autor (debo confesar que no había leído antes nada de John Irving, y que carecía también de cualquier conocimiento sobre su vida): el progenitor ausente (en este caso la madre, auténtica protagonista del relato, siempre presente precisamente por su ausencia), la labor literaria... La amenidad radica en el equilibrio con que el autor dosifica los temas y las distintas técnicas: narración, diálogo y descripciones. Los hilos argumentales van fluyendo a buen ritmo gracias a ese equilibrio. Además cuenta con un léxico sencillo y no recurre a artificios literarios extravagantes; el adelanto de acontecimientos, manejado con la maestría con que lo maneja Irving, sirve para despertar el interés por lo que sucede hasta llegar al suceso preconocido.

Valoración subjetiva: me ha gustado esta novela por el interés de sus temas y la amenidad con la que están tratados.

LA NOCHE NOS ATRAPA

Los ánimos estaban exaltados, nadie tenía sueño ni ganas de irse a casa. De lo que sí las tenían era de diveritrse y meter bulla.

- Al burro, venga.

Aceptación unánime. Las cartas, de cuatro en cuatro; a la de tres se van intercambiando de una en una al compañero de la derecha. Una vez, y otra, otra más... El grito de alarma:

- ¡Burro!

Las manos amontonadas unas sobre otras y todas sobre la mesa en fracciones de segundo. La mano sobre todas, la del perdedor. Ruido y risas. Ha ganado la b.

Paula ha completado la palabra antes que los demás: ha perdido. Deber recibir la paliza. Los oros, palmada; copas, pellizco; espadas, golpe dado con el canto de la mano; bastos, puñetazo. Paula extiende la mano sobre la mesa, con el dorso hacia arriba, dispuesta a recibir la paliza con que se castiga al perdedor. Pero aún tiene la oportunidad de salvarse o, al menos, de no recibirla completa si le acompaña la suerte, si tiene habilidad o si aúna ambas.

- Espera, saca carta- le dice Ana.

Paula extrae del mazo, al azar, el cinco de oros. Ángel la devuelve a la baraja, revuelve un poco las cartas y empieza a levantarlas una a una. No van más que siete y aparece el cinco de oros, pero Paula no ha sido lo suficientemente rápida en poner su mano sobre ella y se le han adelantado los demás; debe aguantar la paliza hasta el final, quieras que no. Afortunadamente, Carmen, Ana y Marta son compasivas, todo lo contrario que Ángel; éste propina a Paula de vez en cuando castigos malintencionadamente fuertes.

NOCHE DIVERTIDA, DILATADA POR LA RISA, NOCHE LARGA Y VACÍA: LAS COSAS QUE NO SIRVEN PARA NADA SON LAS QUE NOS HACEN MÁS FELICES. NOCHE REPLETA DE NADA LLENA DE RISAS, NOCHE DE ALEGRÍA SIN CAUSA, SIN FUTURO: REÍR AHORA, VIVIR YA, AHORA, DEVORAR LA NOCHE MIENTRAS DURE, ALEGRE, VACÍA, LLENA DE SÍ MISMA. PUEDE NO LLEGAR EL DÍA.

LA NOCHE NOS ATRAPA

Llegó la noche del día siguiente y trajo algo novedoso: Paula no trabajaba y se había decidido a salir. Otra novedad: no bajaron donde Tasio, fueron a la primera sesión de cine y después al pub de Esteban y Elena. Era pronto y aún había bastante gente. Allí estaban Ángel y Marta. En cuanto las vio aparecer, lanzó aquél la pregunta:

- ¿Echamos un Trivial?

Aceptaron la proposición y se enfrascaron en una larga partida. Trampa tras trampa, Paula sacó el cinco que necesitaba para llegar al queso marrón. Con acertar la respuesta, tendría el primer quesito de la noche. Ángel leyó:

- ¿Qué famoso escritor, amante de España, hizo doblar las campanas?

Paula se quedó pensando y Ana, que lo sabía, intentando encontrar una pista que darle.

- Es premio Nobel- dijo al fin.

Ángel también lo intentó:

- Es guay- malpronunció el final del apellido.

- Tiene dos nietas actrices- añadió Ana.

Paula no supo la respuesta, a pesar de todo, y perdió el turno.

Marta agitó el dado y tiró: un cuatro. Desplazó su ficha hasta la figura del fraile.

- San Floro, patrón de

- No lo digas- cortó Carmen a Ana.

Marta volvió a tirar: de nuevo cuatro. Avanzó: cayó en la casilla naranja.

- En las corridas de toros, ¿qué suerte sigue a la de varas?

Ángel y Ana no pudieron reprimirse y mimaron la respuesta.

- Las banderillas- contestó Marta riendo.

- Lo sabía, ¿eh?- puntualizó después.

Tiró por tercera vez consecutiva: seis. Avanzó hasta situarse en el queso amarillo.

 - ¿De quién...? Ésta no la adivinas- se interrumpió Ángel con una risilla irónica.

- Bueno, tú hazla- respuso Marta, picada.

- ¿Quieres preguntar de una vez?- protestó Ana, impaciente.

- ¿De quién fue abuelo Alfonso XIII?- preguntó Ángel por fin, riendo.

 Su risa fue coreada por los demás.

- Del rey- contestó Marta, medio riendo, medio llamándole tonto.

Y consiguió así su primer queso. Tiró el dado, dispuesta a llevarse el segundo: cinco, casilla rosa.

- ¿Cuántas veces pierde Indiana Jones el sombrero en "En busca del arca perdida"?

Marta se quedó pensando.

- Pues... yo qué sé.

- Di algo, vamos- la apremió Ángel sonriendo.

- Ninguna, ya está.

- Ja, ja, ja. Ninguna, ninguna...

Con dos tiradas más se situó en otro queso: el naranja. No lo consiguió esta vez: desconocía quién había ganado cierta prueba en unas Olimpiadas. No le pesó. Su fallo dio ocasión a Carmen de estrenarse esa noche. El debut fue inmejorable: seis, respuesta acertada y queso amarillo obtenido a la primera tirada. Del queso al fraile, el dado lanzado de nuevo, cuatro y otra vez al fraile, nuevo tirada y casilla del queso marrón.

- ¿Qué fue para Clarín "Su único hiijo"?

- Una novela- repuso Carmen con energía, suponiendo la respuesta.

- Queso- anunció Ángel.

La partida continuó con la misma cantidad de trampas que siempre, pero esta vez, por variar, no ganó como siempre Ana, sino Marta, que apenas podía creerlo, porque nunca la acompañaba la suerte. Entregaron el Trivial a Esteban y, junto con nuevas consumiciones, le pidieron una baraja, pensando echar un tute.

- Yo no sé- dijo Carmen cuando Ángel, ya de vuelta con las cartas, lo propuso.

- Un chinchón- sugirió Ana.

Se pusieron a ello.

No pudieron con Ángel, era su noche con los naipes: menos diez tras menos diez, fue echando a cada una de sus contrincantes; rara vez se apuntaba tantos en positivo, mientras las demás jugadoras excepcionalmente se quedaban con menos de cinco en la mano cuando se cerraba la baza.