CH: Letra que representa a un fonema palatal africado sordo.
Pues ya no, ahora el fonema palatal africado sordo está representado por las letras c y h. La ch ha perdido su entidad lingüística, a pesar de que el fonema se mantiene.
Ya puestos, seamos coherentes, y si abolimos la ch, prescindamos también del fonema que representa. Claro, que entonces se presentaría una nueva complicación: adaptar todas las palabras que lo contienen a la nueva realidad lingüística.
¿Se imaginan lo difícil que sería comer la sopa con cucara? Eso por no hablar de cortar la carne con el cuquillo.
¿Y lo extraño que se nos haría al principio conducir un coque? Ya no podríamos ponernos chulos con el conductor que nos la ha jugado, quedaría feo eso de ponerse culo, y además, lo que está de moda es quitárselo.
Tampoco es lo mismo, se mire como se mire, tomarse un chocolate con churros que hacer lo propio con un cocolate con curros. Ya no iríamos de chatos (para adictos a Internet: me refiero a lo clásico, el chatito de vino con tapa).
Eso por no hablar del trabajo que nos daría encontrar sustitutos dignos a eufemismos que omito por no ser prolija y, sobre todo, por no ser grosera.
En fin, si suprimimos la ch, suprimamos también el correspondiente fonema y reinventemos el idioma.