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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Cine. Supongo que así es para los cinéfilos documentados, pero esta comedia, basada en una obra de teatro que triunfaba en Broadway, es una delicia total. Conserva a pesar del tiempo (es de 1941) todo su encanto y su poder para provocar carcajadas. Un reparto excelente encabezado por Cary Grant en el que figuran Josephine Hull y Jean Adair, como las adorables ancianitas, tías del protagonista, que, con la mayor naturalidad le confiesan a su sobrino Mortimer ser autoras de varios asesinatos por envenenamiento. Ellas también daban vida a estos personajes en el teatro. Es divertidísimo ver cómo el pobre Mortimer va encajando como puede los descubrimientos y los acontecimientos delirantes que se suceden a lo largo de la comedia. Bajo presupuesto, historia accidentada, escenarios limitados... Pero muchísimo talento y originalidad, y algún que otro guiño al espectador. Una obra para ver mil veces y reír cada una de ellas como si fuera la primera. Años 40. Se realiza y estrena una de las comedias más divertidas, tiernas y desenfadadas de la historia del cine: BALL OF FIRE. La protagoniza una pareja que resultó ser perfecta para ello: Gary Cooper, en el papel del sesudo, ingenuo y tierno profesor, y una vivaracha Barbara Stanwyck interpretando a la cantante de cabaret más simpática, dicharachera y espabilada (y sentimental, en el fondo), que ha existido nunca. Un momento mágico: el profesor necesita que la guapa cabaretera le explique lo que es yum-yum, y ella, solícita y complaciente, lo hace con una lección práctica. "Esto es un yum" (primer beso) "Esto es otro yum" (segundo beso) "Y esto es yum-yum" , y aquí el beso prolongado que acaba con las pocas defensas que le quedaban en pie al profesor. Otro momento mágico: el pobre e inocente profesor corriendo escaleras arriba a remojarse la nuca con un pañuelo empapado en agua fría para contrarrestar los efectos que la apasionada cabaretera produce en su naturaleza. ¡Qué delicia de película! El que os presento no es ninguno de esos momentos, pero también es mágico, señoras y señores, para ustedes.... DRUM BOOGIE Soñando con lo imposible se marcaron una coreografía inmortal. Aun hoy, tantos años después, el que la vio la recuerda y el que, por pura razón cronológica, no pudo verla, la conoce. David O'Selznick, productor, sobre Gregory Peck. En una época en la que hacer películas sobre ciertos temas era arriesgado, había que buscar un motivo lo suficientemente poderoso para que tanto Tony Curtis como Jack Lemmon tuvieran que travestirse. Y la excusa fue realmente convincente: Huir de unos gangsters que les intentan matar por ser testigos de una matanza. De esta manera y para salvar sus vidas se ven obligados a vestirse de mujeres. ¿Qué mejor motivo se puede encontrar?. La película estuvo nominada en un total de 6 categorías, pero solo obtuvo el Oscar correspondiente al mejor diseño de vestuario en B/N (para Orry-Kelly). El resto de nominaciones fueron: mejor director (Oscar para William Wyler por Ben Hur), mejor actor Jack Lemmon (Oscar para Charlton Heston por Ben Hur), mejor guión adaptado (Oscar para Neil Paterson por Un lugar en la cumbre), mejor dirección artística y decorados en B/N (Oscar para El diario de Anna Frank) y mejor fotografía en B/N Charles B. Lang (Oscar para William C. Mellor por El diario de Anna Frank). Con faldas y a lo loco es la comedia de todas las comedias. En esta película tenemos una muestra de los distintos tipos de comedia que se han llevado al cine. Para comenzar podemos decir que bajo el aspecto de una comedia de situación (dos hombres disfrazados de mujeres que viven continuamente entre ellas) tenemos: por un lado la parodia (Tony Curtis imitando la forma de actuar de Cary Grant), por otro lado el humor típico de la comedia en el cine mudo (Jack Lemmon y Tony Curtis huyendo de los gangster en el hotel), además hay también diálogos dignos de las películas de los hermanos Marx, pondremos como ejemplo la conversación que mantienen Marilyn Monroe y Tony Curtis en el yate: (En una de las paredes del yate hay colgado un trofeo de pesca, algo que parece ser un pez espada de unos 2 metros de largo). M.M - ¿Qué pez tan bonito? ¿Qué es? T.C - Es de la familia del arenque M.M - ¿Un arenque? ¿No es increíble cómo meten peces tan grandes en esos tarritos de cristal? T.C - En escabeche encogen bastante Otro instante de la conversación es el siguiente: M.M - ¡Y todas esas copas de plata! T.C - Trofeos. Ya sabes, tiro al plato, crianza de perros, water-polo M.M - ¿No es peligroso eso del water-polo? T.C - Vaya si lo es. Ya se me han ahogado dos caballos Incluso tenemos un claro homenaje a la secuencia del camarote de los hermanos Marx (Una noche en la ópera), cuando la litera asignada a Jack Lemmon en el tren se llena de mujeres que acaban yéndose todas al suelo cuando Lemmon tira del freno de emergencia. Y para concluir, aunque con más atrevimiento, como le gustaba a Wilder, encontramos también un acercamiento al cine de Lubitsch (al final de la película Tony Curtis aún disfrazado de mujer besa a Marilyn Monroe, quedándose alucinadas tanto Marilyn como la directora de la orquesta que lo ve todo; escena regida por lo que se ha denominado toque Lubitsch, o sea ocultar a uno o varios de los personajes de la película un hecho que es conocido por los espectadores, para conseguir la complicidad entre el espectador que conoce todos los detalles, y la forma en la que está pensando el actor que no conoce aún esos hechos). Tanto la dirección, como el guión, la fotografía y el montaje son realmente perfectos, y lo mismo sucede con los actores: la sobria actuación de Tony Curtis, la convincente interpretación de Marilyn Monroe como la ingenua Sugar Kane, y sobre todo la fantástica actuación de Jack Lemmon que quedará como una de las mejores en la historia de la comedia. Billy Wilder comenzó su carrera en Hollywood como guionista en diferentes películas que hoy día no son muy conocidas, pero poco después colaboró en el guión de 2 grandes películas de Ernst Lubitsch: La octava mujer de barba azul y Ninotchka. Llegó incluso a intervenir en el guión de la magistral comedia de Howard Hawks, Bola de fuego. Esta fue la segunda de las películas en las que Billy Wilder e I. A. L. Diamond confeccionaron conjuntamente el guión. Por fin Wilder había encontrado a alguien con un sentido del humor similar al suyo, lleno de diálogos con doble sentido, mucho sarcasmo y repleto de sorpresas, pero con capacidad también de firmar un drama tan demoledor como El apartamento. Colaboraron también en películas como: Uno, dos, tres; Irma la dulce, En bandeja de plata, La vida privada de Sherlock Holmes y Primera plana. El papel que interpretó Jack Lemmon fue ofrecido en un primer instante a Frank Sinatra debido al interés por parte de la United Artists de tener a una gran estrella en el reparto, pero, por fortuna, con la contratación de Marilyn Monroe, Wilder tuvo vía libre para darle el papel a Lemmon. Esta unión entre Wilder y Lemmon se prolongó durante 7 películas. LAURA (1944) Director: Otto Preminger En la ciudad de Nueva York, una mujer llamada Laura Hunt (Gene Tierney) ha sido asesinada. El detective Mark McPherson (Dana Andrews) se hace cargo del asunto, siendo sus primeras tareas el interrogatorio de dos posibles sospechosos: un periodista llamado Waldo Lydecker (Clifton Webb) y Shelby Carpenter (Vincent Price), el prometido de la fallecida. Probablemente el mejor título del director vienés Otto Preminger y una de las historias más fascinantes del cine negro de los años 40. Un magnífico guión con unos ingeniosos diálogos (de esos que jamás escucharemos en el cine moderno) y la espléndida fotografía del gran Joseph LaShelle (que consiguió su único Oscar con este título), dotan al relato de un hálito enigmático, que alcanza su máxima pináculo con la aparición cuasi fantasmal de la bellísima Gene Tierney junto al cuadro que preside el salón en donde transcurre casi toda la acción. Además de enmarcarse dentro del thriller clásico, con las características de ambientación urbana y relente como definición de la psique de unos personajes ambiguos y una perturbada trama, atmósfera taciturna, intervención de la femme fatale como motor del asunto o utilización narrativa del flashback, "Laura" es una intensa película romántica, con los celos y la obsesión como principal mecanismo temático. Gilda no es mala, Gilda es el pecado de la carne hecho mujer. A Gilda sólo le mueven dos emociones: el amor y el odio. Pero ambos con una pasión inusual, desmesurada. Una combinación peligrosa a la que se une el despecho. Por despecho, Gilda finge ser lo que no es. Por despecho, Gilda se dedica a enloquecer de deseo a todo varón que la mira lujurioso. Gilda no es mala. Gilda sólo es una mujer de emociones concentradas que por despecho finge serlo. Gilda es toda corazón: ama y odia hasta el extremo. Y el objeto de esas tres emociones eje de sus actos es Johnny Farrell, la horma de su zapato. La famosa bofetada... Qué relación la de estos dos personajes... A Gilda la convirtió en mala el concepto de pecado de los censores de postguerra. Y la convirtieron en un mito erótico. Pero hoy, más allá del mito y de la lujuria, Gilda sería una pobre mujer enamorada que sufre en la misma medida que hace sufrir. Bellísima Gilda, pecadora, incitadora al pecado de la lujuria, Gilda eterna , yo te comprendo. De la maravillosa Vacaciones en Roma, otro momento mágico: el periodista lleva a la princesa ante la Boca de la Verdad y finge, para susto de la ingenua Ana, que la Boca le ha devorado la mano. La anécdota: todo fue una broma de Gregory Peck. No estaban en el guión ni el fingimiento ni el susto consiguiente. Pero quedó tan bien, que la toma se dio por buena y se incluyó en el montaje final, para delicia de todo el que vea esta agridulce y preciosa comedia. Si sigo encontrando más fotos de este tipo, voy a tener que inaugurar una sección nostálgica dedicada a los "Famosos en Vespa" Gary Cooper, estupendo a bordo de una. Thelma Ritter nació en Brooklyn, Nueva York el 14 de febrero de 1905. Después de aparecer en obras de teatro juveniles, recibió clases de interpretación en la American Academy of Dramatic Arts. La primera película de Ritter fue "De ilusión también se vive" (1947), en un papel de mujer madura, pintoresca y de sabrosa franqueza, un estereotipo que supo pulir hasta la perfección. A lo largo de su carrera, Ritter fue nominada seis veces a los Oscar, aunque nunca recibió ninguno. Por este hecho, junto con Deborah Kerr, es la actriz que más veces ha sido nominada a un Premio Oscar de interpretación y nunca lo ha ganado. En 1954 co-presentó la ceremonia junto al actor Bob Hope. Quizás los papeles más recordados de Ritter sean el de enfermera de James Stewart "La ventana indiscreta" (1954) y el de la devota criada de Bette Davis en "Eva al desnudo" (1950). Poco después de aparecer en The Jerry Lewis Show en 1968 Thelma Ritter murió de un ataque cardiaco. Filmografía: Éstas son algunas de sus películas más destacadas Apártate, cariño (1963) La conquista del Oeste (1962) El hombre de Alcatraz (1962) Vidas rebeldes (1961) Confidencias de medianoche (1959) Papá, piernas largas 1955) La ventana indiscreta (1954) Titanic (1953) Eva al desnudo (1950) De ilusión también se vive (1947) Fue candidata al Oscar a la mejor actriz secundaria por "El hombre de Alcatraz" donde interpretaba a la madre de Burt Lancaster. "Confidencias a medianoche" por su papel de asistenta de Doris Day. "Manos peligrosas" una de sus escasas incursiones en papeles dramáticos. " Con una canción en mi corazón". "Casado y con dos suegras". "Eva al desnudo". Éstas son sus candidaturas a los Globos de Oro "Boeing 707", "Casado y con dos suegras" y "Eva al desnudo" También fue candidata a los premios Emmy de televisión por su interpretación en el episodio "The Catered Affair", de la serie "Goodyear Television Playhouse". Sí obtuvo por fin un premio, el Tony de Teatro, por su actuación en el musical "New Girl in Town", el premio a la mejor actriz, junto con su compañera Gwen Verdon, en 1957. Durante la pre-producción de PSICOSIS, Hitchcock dijo a la prensa que estaba considerando a Helen Hayes para el papel de Madre. Esto era evidentemente un truco de Hitchcock para despistar, pero muchas actrices le escribieron solicitándole una prueba para el papel. Hitchcock tenía una silla con el rótulo "Mrs. Bates" en la parte trasera, que no dudaba en colocar en los sets de rodaje con el fin de aumentar la confusión acerca de quien sería la actriz que interpretaría a la Señora Bates. De b&n y espejos, podría llamarse también este artículo, ya que son dos de los recursos simbólicos de los que se vale Hitchcock para reforzar en la pantalla la presencia del bien y del mal. Dos ejemplos de lo que digo: 1-En la escena inicial Marion lleva un sujetador blanco por órdenes de Hitchcock, que quería mostrarla como un ser "angelical". Después de robar el dinero volvemos a verla en sujetador, en el motel, pero en esta ocasión es negro ya que ha hecho algo malo y diabólico. Pasa lo mismo con su monedero. Antes de robar el dinero es blanco y despues negro. Año 1938: se estrena una de las comdias más alocadas y geniales del cine, LA FIERA DE MI NIÑA . Cary Grant y Katharine Hepburn son una pareja dispartada que protagoniza uno de los momentos más hilarantes del cine de todos los tiempos. El vestido de ella roto por culpa de la torpeza del galán, y la consiguiente escena cómica que está entre los momentos mágicos del cine: el torpe científico intentando por todos los medios a su alcance que el incidente pase desapercibido y nadie pueda verle la ropa interior a la díscola dama... Pura magia cinematográfica. Milady, sin más. Con este título se la identifica sin necesidad de explicar que hablamos de la condesa de Winters, la perversa aventurera que creó Alejandro Dumas y que interpretó magistralmente en el cine la simpar Lana Turner. Nadie como ella para dar vida en la pantalla a esta cortesana de baja extracción social que enamora a un conde y le oculta no sólo su procedencia, sino también su pasado delictivo. Mujer inteligente, intrigante, taimada, carente del menor escrúpulo, ambiciosa y avarienta, amante del lujo y del poder, ladrona y asesina, incapaz de amar a alguie que no sea ella misma. Mala malísima, extremadamente mala, hasta el mismo momento de la muerte que ella no dudaba en dar a quien se interponía en su camino. Nunca la hubo peor ni mejor interpretada. Sí, VACACIONES EN ROMA , al igual que otras películas clásicas, está llena de momentos mágicos. Pero uno de los más divertidos es, sin duda, el famoso paseo en Vespa. La princesa Ana se pone al manillar y... si ya era caótico el tráfico romano, a partir de ese momento se convierte en el más hilarante descontrol circulatorio que haya exisistido jamás, al menos en el mundo mágico de la pantalla. Puede que sí, que la escena más famosa, más recordada y que causa un mayor sobresalto de todas las que se pueden ver en PSICOSIS, sea la de la ducha. Pero a mí la que me causó verdadero miedo fue la que reproduce esta imagen (lamento la poca calidad de la foto, pero me ha sido imposible encontrar otra mejor). La locura en los ojos de Norman Bates, una mirada terrorífica. Eso sí es producir miedo auténtico y perdurable. Esos ojos... DAN ESCALOFRÍOS. Esta escena fue la que más me impactó. Un clásico de la comedia: SUCEDIÓ UNA NOCHE. Una pareja con química: CLARK GABLE y CLAUDETTE COLBERT Un director estupendo: FRANK CAPRA Y varios momentos mágicos: la pícara protagonista dando una lección al listillo periodista de cómo se debe hacer autostop (jugaba con clara ventaja); el descubrimiento por parte de la riquísima heredera de que su compañero accidental de fuga no lleva camiseta; y el derrumbamiento de las murallas de Jericó. PICARDÍA, PICARDÍA, PICARDÍA. Momento mágicos del cine, por derecho propio. Otro de los momentos memorables del cine y uno de los mejores de Casablanca : el prefecto francés arrojando a la papelera la botella de agua de Vichy, una maravillosa metáfora visual del cambio en el desarrollo de la guerra, y una perfecta definición sin palabras del cinismo característico del prefecto (el inconmensurable Claude Rains) No se podía haber hecho mejor. Es inconcebible pensar en el cine negro clásico y no hacerlo inmediatamente en estos dos monstruos de la interpretación. Cagney y Robinson son referencia inexcusable del género. Éstos dos sí que no tienen par. Aunque conocidos sobre todo por sus películas de cine negro, ambos son de una versatilidad asombrosa, ACTORES que demostraron su inmensa capacidad interpretativa en títulos de otros géneros; como ejemplos UNO, DOS, TRES (comedia, Cagney) y LOS DIEZ MANDAMIENTO (Robinson) Billar, amigos, unas copas, música, noches golfas que nadie supo vivir como ellos. Una relación que trascendió la vida real y se plasmó en la pantalla con títulos como LA CUADRILLA DE LOS ONCE. Películas que hacían entre amigos para divertirse y divertir al público que era cómplice de toda aquella ingente y millonaria broma. ÚNICO Si de alguien se puede decir que fue un grande del cine, ése es don José Isbert. Un clásico: DE AQUÍ A LA ETERNIDAD El momento: EL TOQUE DE ORACIÓN, Montgomery Clift en el patio del cuartel, con la corneta, toque de oración por la muerte de Maggio (Frank Sinatra, Oscar al mejor actor secundario por este papel) Así terminé sintiéndome ayer, al final de la noche. Hoy, las dudas, los miedos, una punzadita de celos. Las burbujas empiezan a deshacerse. No debería haber leído. ¿Estaré bajando de la luna? La imagen de la derecha es conocida, seguro, por cualquier lector que la vea. Es una jovencísima Romy Schneider. Los amantes del cine reconocerán sin dificultad también a la espléndida Simone Signoret, la impresionante actriz francesa. El parecido entre ambas, salvando la distancia de los años, es evidente. Sí, porque a la extraordinaria Davis, actriz de múltiples registros, se la recuerda especialmente por sus papeles de mala malísima, cual JEZABEL y LA LOBA. Personajes fuertes y de carácter (rasgos estos tomados de la personalidad de la actriz), mujeres perversas, inteligentes, ambiciosas, dispuestas a arrasar con tal de satisfacer sus necesidades o sus caprichos. Mujeres que se sienten poderosas cuando dominan a cuantos las rodean, sobre todo si los especímenes que están a su alrededor son masculinos. Mujeres intrigantes, dispuestas a todo para seguir ejerciendo el poder sobre todo y sobre todos, mujeres MALAS, MALÍSIMAS, que nadie interpretó como la ACTRIZ BETTE DAVIS, magistral y humilde hasta el punto de poner un anuncio en un periódico ofreciendo su oficio y buen hacer a cualquier director que la necesitara cuando vinieron malos tiempos. No hizo concesiones a la prensa ni al público, pero con su magnífico trabajo se ganó el respeto y la admiración de compañeros, crítica y espectadores. En la imagen, con el famoso vestido color escarlata con el que escandalizó a la buena sociedad, en JEZABEL No es necesario que lo hagan. Mírenlos bien porque son, nada más y nada menos que el mítico, el legendario THE RAT PACK. Esta presentación, innecesaria y al más puro estilo del mundo de la farándula, quiere evocar el tiempo pasado y mágico en el formaban parte de la fascinación de la noche las voces de estos reyes del espectáculo. Mírenlos, sí, porque tienen ante sus ojos a los genuinos, a los auténticos miembros del memorable Rat Pack (impagable Bacall, qué acierto el tuyo, deberías haberlo registrado, espléndida, inteligente e ingeniosa Bacall) Con ustedes esta noche, FRANK SINATRA (LA VOZ, OLD BLUE EYES), vendiendo estilo; DEAN MARTIN; SAMMY DAVIS JR. y Peter Lawford. Les dejo en su compañía, disfruten. Marilyn: picardía, femineidad. El aire que sube por la rejilla de ventilación del metro le vuela la vaporosa falda blanca y a millones de espectadores les sube la temperatura al ritmo de ese vuelo que ella aparenta querer controlar, dejando entrever. Bellísima, inteligente, femenina e hipersensible Marilyn... La tentación, para millones de cinéfilos, seguirá, por siempre, viviendo arriba. Y todos los hombres del mundo serán Tom Ewell, prendidos y prendados de tus manifiestos encantos. Después de todo, sí sabía conducir la vespa. Arte es lo que tenía James Stewart. Si hubiera sido inglés, Su Graciosa Majestad lo hubiera hecho Sir. James Stewart siempre estaba perfecto, en cualquier papel. Pocos actores tan eficaces y tan sólidos, con una carrera tan larga llena de excelentes interpretaciones; actuaba sin que pareciera que estaba actuando, tal era la aparente facilidad y el oficio de este grandísimo actor. Viéndolo trabajar, uno se olvida de que lo que ve no es más que una ficción. No ve la actuación de un actor, sino los sentimientos de un personaje. INMENSO. Preciosa fotografía de Marilyn Monroe. Etérea, un rostro casi infantil, bellísima. ¡Qué relación la de estos dos! ¿Se aman hasta el punto de odiarse o es más bien al contrario? ¡Maravillosa película! Sí, eso era Niven, el perfecto caballero. Y un actor perfecto. Este pequeño montaje fotográfico es la prueba fehaciente de que la verdadera belleza y la clase no tienen edad. Y si no, miren bien a Deborah Kerr y a Olivia de Havilland en su avanzada madurez: ¿No les parecen bellísimas? A mí, desde luego, sí. Quien no haya leído la novela, va a encontrarse con un buen thriller, interpretado por buenos actores; la película resulta quizás un poco larga, pero no se pierde el interés. Es puro entretenimiento. Quien vaya al cine habiendo leído previamente la novela de Brown, va a encontrarse con algunas licencias innecesarias, con algunos cambios importantes respecto a la historia que se cuenta en el libro, en algunos casos se trata de detalles sin importancia; en otros, afecta directamente a la relación entre personajes. El despropósito al que hace referencia el título de este artículo es el revuelo de polémica que han levantado tanto la novela como la película. Lo más sensato respecto a esto se lo he oído a dos personas: a mi amiga, que opinó "Es una novela, y ya está", y a un espectador de un programa televisivo, que, redundando en esta idea, dijo lo siguiente: "Es una novela, y nada más. Es como creer que el Macondo de García Márquez existe". Todo lo demás es sacar los pies del tiesto. Volviendo a la película, destaco el buen hacer de un actor al que admiro, Jean Reno. Y confieso que para mí ha sido un descubrimiento Paul Bettany, el intérprete del albino Silas (por cierto, uno de los personajes más interesantes de la novela). Lo último: una asociación de albinos ha protestado por la imagen que de ellos se da en la película. Con tal de protestar... Es como si las morenas protestáramos porque en una película determinada una morena asesina a alguien y pensáramos que eso nos da mala prensa. Esta foto quiere ser un pequeño homenaje a una gran actriz, la incomparable Barbara Stanwyck, una mujer que supo ganarse el respeto y la admiración personal y profesional del público y, lo que es más difícil, de sus compañeros, que supieron reconocer su talento, su generosidad y su buen hacer dentro y fuera de los platós. Mi admiración y mi profundo respeto a través de estas líneas hacia una de las actrices más grandes que ha dado el cine. Una risa abierta diferente a la sonrisa irónica característica de Connery. Supongo que es la broma del sombrero lo que le induce a reir. En cualquier caso, denota un sentido del humor algo distinto del que esperamos al percibir el puntito irónico de su mirada y su sonrisa. Adorable en ambos casos. Me gusta esta imagen porque el gesto de Connery confirma la inmejorable opinión que se han formado de él cuantos compañeros y compañeras de rodaje ha tenido, y que es absolutamente contraria a la que se han empeñado en difundir algunos medios de comunicación, interesados sabe Dios por qué motivos, en hundir la reputación de compañero generoso y hombre amable que se ganó entre quienes compartieron trabajo con él. Aquí vemos un ademán tierno del actor, una caricia en el pelo de Ursula Andress durante un descanso del rodaje de "Dr. No". ¡Quién fuera ella! Como no se puede decir nada nuevo sobre Sean Connery, y loar su talento indiscutible es reiterativo hasta la exasperación, propongo a mis lectores un juego: hagamos extensos pies de foto para las imágenes que aparezcan en cada artículo. Da comienzo el juego: Elegancia, prestancia, apostura, belleza varonil, sonrisa enigmática y mirada irónica, combinación irresistible a la que se añaden extras como el espectacular coche y el impresionante paisaje. Una de mis fotos favoritas. ¿Buena película? No sé; valiente, sí; realista y verosímil, también. El argumento, sencillo; su desarrollo en imágenes, confuso. Se presentan la trama y los personajes como si se desparramaran sobre la mesa las piezas de un puzzle y se les fuera echando un vistazo rápido, demasiado rápido para familiarizarse con ellas y facilitar la tarea de encajarlas. Esa presentación en escenas breves y rápidas genera una confusión innecesaria: da la sensación de que hay más personajes de los que en realidad son, y más hilos argumentales. ¿De esta manera te obligan a prestar atención y a pensar? Puede, pero también se consigue con un desarrollo narrativo más claro. Las interpretaciones, impecables. Siempre me recordó su mirada la de Gable, y lo comenté en un artículo anterior. No soy la única en ver el claro parecido. Quiero compartir con los lectores de esta página esta imagen espléndida que corrobora de forma obvia mi impresión. De esta foto me sirvo para confirmar visualmente mi opinión: Clooney es un clásico por buen hacer, por buen estar, por apostura y galanura a la antigua. Clooney es único, sin comparaciones. He de confesar mi educación anticuada y mis modales obsoletos. Pertenezco a una generación que daba mucha importancia a las formas, a los llamados buenos modales. No creo, como las feministas radicales, que la actitud que se muestra en la imagen implique menosprecio de la mujer, todo lo contrario. El caballero y caballeroso Clooney besa la mano de Raquel Weisz con respeto y casi con veneración. Querido George, me has dado una razón más para admirarte; me has devuelto a la adolescencia cuando al perderla perdí mi mitomanía recalcitrante. Siento por tí un amor platónico de jovencita soñadora y sé que si me besas como lo haces en la imagen con tu compañera, me derrito como chocolate puesto al fuego. Te equivocaste de Raquel, querido. Curiosa fotografía de dos grandes estrellas ejerciendo de militares en la vida real. Ocurrió durante la segunda guerra mundial. Ellos no necesitan presentación: Clark Gable y James Stewart. Ava Gardner en una imagen preciosa de colorido kitch absolutamente evocador. No sé a qué película corresponde esta foto. Ni siquiera sé si en realidad se trata de un fotograma de promoción. Tal vez es sólo una fotagrafía del estudio para la prensa. En cualquier caso, los ojos de Ava reflejan una serenidad que desmiente esa pose entre altiva y sensual. Mira a la cámara, pero su pensamiento está en otro lugar. ¿En qué pensaría mientras posaba? ¿Qué clase de idea le proporcionaba la paz que se advierte en la mirada? Más allá de cualquier otra consideración, la foto es preciosa y es una gozada contemplarla. Bellísima en tu madurez, Ava Gardner. Preciosa foto de la espléndida madurez de una de las mujeres más hermosas que se han dedicado al cine. Actriz de talento (Inmensa en MOGAMBO), vividora innata, y guapa hasta el extremo. Bien se refleja en la imagen. Ave, Ava Lavinia. Te saluda por mi boca tu legión de admiradores. Bella hasta el extremo. Tu talento, indiscutible, como tu hermosura. Pero no es eso lo que quiero alabar hoy. Tuviste el valor de elegir y el coraje de vivir como habías elegido. ¿Te equivocaste? Tal vez, como todos, pero hiciste lo que querías hacer, te atreviste a vivir, porque era vida lo que te sobraba, y por eso te admiro, equivocada o no, Ava Lavinia Gardner, bella entre las bellas, apuraste la vida con una pasión que venció todos los miedos y las trabas. Ave, Ava, equivocada o no, viviste intensamente y te admiro por ello. La divina y El animal más bello del mundo. Así eran llamadas en sus respectivas épocas de esplendor. Garbo, hierática, divinamente hermética, divinamente etérea. Ava Gardner, pura vida, erotismo en estado salvaje, mujer mujer. Me encanta en Mogambo, una mujer de vuelta de todo, pero toda corazón, y con una cierta ingenuidad y |